Estados Unidos e Irán: la tregua se rompe y el conflicto se reactiva en el Estrecho de Ormuz

Lo que parecía un frágil pero sostenido alto el fuego entre Estados Unidos e Irán volvió a colapsar en las últimas dos semanas. Tras nuevos ataques iraníes contra buques comerciales en el Estrecho de Ormuz, el presidente Donald Trump declaró que consideraba terminada la tregua, y ambos países retomaron los enfrentamientos militares directos.

Cómo se llegó hasta acá

El conflicto entre Estados Unidos e Irán se originó a fines de febrero de este año, cuando Estados Unidos e Israel iniciaron una ofensiva contra Irán que terminó involucrando a toda la región de Medio Oriente. En junio, ambos países habían alcanzado un memorando de entendimiento destinado a poner fin a la guerra y reabrir el Estrecho de Ormuz, un corredor marítimo clave para el comercio mundial de petróleo.

Sin embargo, Irán continuó intentando ejercer control sobre esa vía, amenazando y atacando embarcaciones que la cruzaban, con la intención de imponer sus propias rutas y protocolos, incluyendo el cobro de tarifas a los buques que pasaran por el estrecho.

El punto de quiebre

La tensión escaló los días 6 y 7 de julio, cuando fuerzas iraníes atacaron tres embarcaciones que navegaban por el estrecho siguiendo una ruta recomendada por Estados Unidos. Ese mismo 7 de julio, mientras Estados Unidos intensificaba sus ataques contra activos iraníes, Trump declaró que consideraba terminada la tregua.

En los días siguientes, las fuerzas estadounidenses realizaron cerca de 300 ataques contra aproximadamente 140 objetivos en territorio iraní. El 14 de julio, la Marina de Estados Unidos volvió a imponer un bloqueo sobre los buques que se dirigen a puertos iraníes. Irán, por su parte, respondió con ataques contra otros buques en la zona, incluyendo dos petroleros que, según el gobierno iraní, fueron alcanzados y desactivados por considerarlos «embarcaciones ilegales».

El impacto económico inmediato

La escalada tuvo un efecto inmediato en los mercados internacionales. El precio del petróleo Brent, referencia global, llegó a subir más de un 9% en una sola jornada, alcanzando su nivel más alto desde mediados de junio, en lo que representó su mayor ganancia diaria en más de seis años. Trump también sugirió que Estados Unidos podría cobrar un arancel del 20% a los buques que naveguen de forma segura por el Estrecho de Ormuz, aunque esta idea había sido descartada apenas un mes antes por su propio Departamento de Estado, que la calificó de inviable.

La diplomacia sigue intentando abrirse paso

A pesar de los enfrentamientos, ambas partes mantienen canales de comunicación abiertos a través de mediadores. Catar y Omán vienen facilitando conversaciones indirectas entre Washington y Teherán, con el objetivo de restablecer la tregua y permitir la reapertura segura del estrecho. Representantes iraníes se reunieron con funcionarios de Omán para discutir específicamente una propuesta para gestionar el tráfico marítimo en la zona.

Trump llegó a afirmar que Estados Unidos aceptó continuar las negociaciones a pedido de Irán, aunque el gobierno iraní negó haber solicitado formalmente nuevas conversaciones. Según fuentes consultadas por medios internacionales, existen «conversaciones activas» entre ambas partes para intentar revivir el acuerdo, que había durado menos de tres semanas antes de romperse.

Un conflicto que sigue en desarrollo

La situación se mantiene fluida y sujeta a cambios diarios, con nuevos ataques y anuncios diplomáticos ocurriendo de forma casi simultánea. Por ahora, el futuro del Estrecho de Ormuz, una de las rutas más importantes del comercio energético mundial, sigue siendo el centro de la disputa entre ambos países.

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